Aunque siempre voy de trabajo, me guardo algún día para disfrutar del país y de mis amistades allí. Conocer el idioma y saber moverte por cualquier lado, añade un atractivo especial.
En este país conviven pegados la belleza y el horror, cuesta superar la esquizofrenia de pasar de un lugar a otro inmediatamente. Si no estuviera tan lejos y mal comunicado respecto a Europa y no tuviese tantos problemas de infraestructura, sería un paraíso de turismo.
Por si te interesa este tema, hice una entrada sobre Ilha de Moçambique, otra parte turística y este sobre laparte cultural/religiosa de este país.
Inhambane
El turismo en esta provincia se centra en la playa de Tofo y su entorno, un paraíso de buceo, surf y naturaleza. Pero hay mucho más que pasa desapercibido para el escaso turismo. La ciudad de Inhambane ya existía en el siglo X y Vasco da Gama llegó a ella en 1498, «terra de boas gentes», decía. Aun se conserva una estatua suya allí, pese a la que armó con su conquista.
Aún queda mucho patrimonio colonial de la época portuguesa, parte reutilizado y otra parte abandonado o casi.

Aeródromo de Inhambane. Aun sigue el mismo edificio del «Aeroclub» de 1948.

Cafetería de la época portuguesa, una joya detenida en el tiempo y con los días contados.

Cárcel de esclavos, donde esperaban antes de ser deportados. Desde el S. X ya había árabes comerciando con esclavos en Mozambique. Luego los europeos le daríamos una escala industrial. Tanto sufrimiento merecería un cuidado mejor del lugar.

Teatro-cine abandonado. Estética colonial modernista. Hasta hace poco estuvo en uso. Una pena.

Estatua de Samora Machel, presente en todas las ciudades. Primer presidente y héroe de la independencia.
Yo he conocido a personas que sufrieron los desplazamientos forzosos para agrupar al campesinado, en principio con buenas intenciones.

Antigua imprenta portuguesa, muestra de la importancia que tuvo esta ciudad. Las hojas secas de «Ashoka» en la puerta, muestra que está comprado por los «Indianos» (Indios), una élite económica en este país.
Playa de Tofo

Viejos «dhow», embarcaciones artesanales de origen árabe. Compatibilizan pesca y paseos a algún guiri, como yo.

Mariscadoras volviendo al anochecer


«Farol» abandonadode la época portuguesa

El encanto del turismo simple y fuera de ruta.

Cuando ves estas cosas, agradeces la ley de costas en España… aquí la falta de leyes o de su exigencia, permite que algunos se apropien del espacio público.




Las aves, un tesoro despreciado aquí. Algunas rutas de migración llegan hasta Europa.
MAPUTO
La capital es un mundo aparte, en todo sentido, del resto del país. Esta vez sólo di un paseo y visité algunas cosas que me quedaban pendientes.
Museo de Historia Natural y antropología, recién restaurado por la Cooperación Italiana, tiene una impresionante colección de animales disecados, muestra de la riqueza de fauna que tuvo este país y que fue exterminada a tiros. La parte de antropología es muy pobre, para la cantidad de cosas que podría mostrar.


Museo de Mineralogía, totalmente obsoleto pero con algunas piezas interesantes. Desmerece a la enorme riqueza de esta tierra.

Rubelita, una turmalina gigante.
Mozambique es una enorme productora de piedras preciosas y metales. Muchas veces, para su desgracia.

«Vivan las ideas de Marx»… restos de pintadas de la época del partido único. El FRELIMO (Frente de Liberación de Mozambique) traicionó sus principios y la corrupción impera en el Estado.

Edificio colonial abandonado en pleno centro. Recuerdo de un esplendor para una élite.

















