Resuelto el misterio de los cuadros del Palacio

Historia de unos cuadros del palacio de La Granja

Aquí traigo dos misterios en uno:

¿Cómo llegó este cuadro del Palacio Real de La Granja a mi casa?

¿Cómo está pintado, siendo una superficie convexa?

PRIMERA PARTE: LA RELACIÓN DE MI FAMILIA CON LA CORONA ESPAÑOLA

(Dicho así parece algo)

La historia comienza en Asturias en 1875, aproximadamente. Mi bisabuelo Ramón Menéndez Rodríguez, nace en Asturias en una familia de campesinos pobres. Sin dinero, ni estudios, ni profesión y -encima- con enorme timidez, decide irse con su hermano a buscarse la vida a «la Corte».

Los primeros tiempos en Madrid fueron durísimos, durmiendo en la calle y pasando hambre. Su única salida fue ir al ejército, donde debido a su altura, pudo ingresar en el cuerpo de alabarderos, que exigía 1,69 mínimo. Mucho para la época, aquí está el reglamento que lo exigía:

El cuerpo militar de Alabarderos, tiene más de 500 años y estaban dedicados a protección de los monarcas. Quien reinaba en esa época era Alfonso XII y su hermana era la Infanta Isabel de Borbón. A quien le interese la historia de este pueblo, le cuento que el restaurador de la monarquía fue el general golpista Martínez Campos, quien recibió como premio el bosque de «La Mata de la Sauca», que entonces era parte del Real Sitio.

A esta infanta -como a mí- le encantaba La Granja de San Ildefonso y pasaba muchos meses en el palacio (eso tampoco me importaría a mí). Mi bisabuelo Ramón trabajó a las órdenes de la Infanta y vivió en las casas junto al palacio (otra cosa que molaría). Allí conoció a la que sería mi bisabuela y gracias a eso estás leyendo esta historia.

Además de alabardero, mi bisabuelo tenía ratos para ser novillero. Curiosamente, el otro bisabuelo -Severiano- también, como se muestra en este cartel en serigrafía de una becerrada, presidida por la jefa de mi bisabuelo, Doña Isabel.

La infanta debió apreciar a su alabardero Menéndez, como muestra la siguiente foto, dedicada a Ramón en 1919. Otra forma de manifestar su aprecio fue regalarle cuatro cuadros, de tantos que había en manos de la corona. Ya sabes entonces cómo llegaron hasta mi casa. Por cierto, en la foto se entiende por qué le llamaban «la Chata».

Esta foto está hecha con trampantojo, el fondo es falso. Los borbones tienen fondos de sobra (en todos los sentidos), supongo que fue a un estudio de fotografía porque las cámaras de entonces eran poco móviles.

Este es el uniforme de alabarderos, frente al palacio de Oriente en Madrid.

Aquí los puedes ver desfilando en La Granja.

Se puede apreciar la alabarda, una pica temible, con hacha y gancho.

En 1931 la Segunda República abolió la monarquía y el cuerpo de alabarderos. Luego, ambos volvieron.

Cafetera de mi bisabuelo, imprescindible para las noches de guardia.

Es muy curiosa, se pone al fuego, el agua sube al depósito superior y entonces se invierte para servirlo.

SEGUNDA PARTE: ANÁLISIS DEL CUADRO

El cuadro es convexo y tiene un cristal totalmente pegado. ¿Cómo puede ser?

Está pintado con la técnica de «vidrio invertido» . Se pinta directamente sobre el vidrio y al revés que un óleo normal, es decir, se hacen primero los detalles y reflejos y al final de todo, el fondo. No puedes hacer correcciones y se pinta delante de un espejo. Exige mucha precisión y planificación de la obra, un cuadro así puede requerir cientos de horas de trabajo. Tiene la ventaja de conseguir más brillantez de los colores y mejor duración que sobre un lienzo de tela. Lamentablemente no está firmado, si no, valdría una pasta.

El estilo es flamenco, con un paisaje romántico inventado, pues esa ermita se inundaría en ese lugar y ese puente se caería con un arco tan abierto. La perspectiva está bastante bien, aunque el tamaño de la ermita me parece grande en comparación a los personajes del primer plano, según este esquemita:

¡Hasta el próximo misterio!

6 opiniones en “Resuelto el misterio de los cuadros del Palacio”

  1. Desde luego si te lo propones lo consigues. Con tu habitual inquietud consigues destapar misterios que no se me ocurrirían a mí en la vida.

  2. Buen regalo de reyes el que nos haces con esta entrada. Ya sabemos el origen de los Menendez era asturiano y cómo se establecieron en La Granja. Nos falta saber de la otra parte m, tu bisabuela.
    Y esos cuadros tan singulares seguro que tienen más historias detrás, tanto como su valor independiente de que tengan firma o no.
    Esperamos con avidez próximas entregas.
    Un abrazo

    1. Muchas gracias José. Las bisabuelas están poco citadas en la familia, será por el papel que tenían asignado en esa época. Pero lo investigaré…
      Un abrazo!
      También espero tus historias nuevas con mucho interés

    1. Bastante tuvo el pintor o pintora con pintarlo al revés como para preocupares por las proporciones, je.
      Gracias por leerlo

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