Resuelto (casi) el misterio del compañero famoso de mi abuelo Ramón. Y epílogo…

Mi abuelo Ramón Menéndez es el de la derecha de la foto, la otra persona es un personaje famoso.

¿Quién puede ser ? ¿Cómo contactó con él mi abuelo? ¿Dónde y cuándo se hizo la foto? ¿Qué hacía ese personaje en La Granja?

Empezamos descartando opciones: no es un amigo, porque nadie de mi familia lo conocía, por la distancia entre ellos y, sobre todo, porque mi padre dijo que era una persona famosa. En principio dijo que era Lorca, pero eso lo descarté rápido. Esta es mi hipótesis… ¿Os suena?

Luis Buñuel, el famosísimo director de cine.

La postura es igual, pero eso no es muy relevante. En la foto de abajo se le aprecia el estrabismo, que no se muestra en la foto de arriba, pero parece que se acentuó más tarde. Las entradas, labios, barbilla… muy parecido.

No sé la fecha de la foto, pero sin duda era antes de la guerra pues Buñuel, ferviente republicano toda su vida, se exilió en 1936. Nació en 1900 y estuvo de 1925 a 1930 en Paris. Antes no era famoso, por lo que como muy pronto sería 1931 . Por el aspecto de los dos, calculo que sería en torno a 1932.

¿Cómo se conocieron? Mi abuelo era abogado y periodista ocasional y miraba la lista de pasajeros del autobús para entrevistarles.

Un ejemplo del trabajo de periodista de mi abuelo es esta: nota de reconocimiento por la cobertura de una reunión del Consejo de Ministros de la República, en el Palacio de la Granja de San Ildefonso.

Y aquí está el menú del «lunch» (snobs ha habido siempre) del Consejo de Ministros, con el escudo de la Segunda República. Con el gobierno conservador del partido Radical y la CEDA.

Prensa Española en aquel momento era un periódico republicano conservador. La nota está firmada por Enrique Mariné, secretario general de Prensa Española. Podéis observar el cambio de estilo en esta carta de cinco años después, dirigida a Melchor Fernández Almagro, entonces propagandista del nuevo régimen.

Aprovecho para señalar un par de curiosidades de esta nota: la abreviatura de q.l.e.m. quiere decir «que la emplee muchos años».  Se refiere a que la salud, no a otra cosa. Y la corrección a mano de «lamenta» a «lamentamos«. En esos momentos no podías cometer errores…

Pero volvamos a la foto con mi abuelo…

¿Y que hacía Buñuel en La Granja? Podría haber ido simplemente a visitar el Palacio y los Jardines, pero también podría estar de visita a su amigo Edgar Neville , que vivió un tiempo en La Granja. Merece la pena echar un vistazo a su biografía.

¿Dónde está hecha la foto? esta es fácil para mí, es un lugar por el que he pasado decenas de veces. Es un banco en el «Medio Punto», frente a la Colegiata.

Mi abuelo luego trabajó en Correos, esta era la primera oficina, actualmente es el Parador. Fijaros los desconchones de las paredes, así era toda la Granja hasta hace muy poco.

Foto tomada de esta extraordinaria página: https://www.facebook.com/ArqueologiadeImagenes

Durante la República ofrecieron a mi abuelo un puesto de responsabilidad en Madrid, pero a mi abuela le dió miedo y no quiso irse, ya vería que las cosas estaban tensas. Posiblemente eso le salvó la vida.

Buñuel siguió con su apasionante trayectoria artística y mi abuelo de modesto funcionario. Le pasó como a mí, todos prosperan menos nosotros.

Bueno, no sé si te he convencido de la identidad del personaje misterioso, pero bien podría haber sido. En todo caso, una buena excusa para acercarse a mi abuelo.

EPÍLOGO: NUEVA HIPÓTESIS

Un amigo de mi hermano Juan descarta a Buñuel (no sé por qué) y propone a este señor:

Esta es la imagen que yo tenía de esta nueva propuesta de personaje (luego os digo el nombre) y por eso ni lo pensé. Pero el aspecto es el resultado de un problema de tiroides y de excesos con la comida y bebida. Pero en la época de la foto era así. Me refiero al de la derecha…

Si ponemos juntos esta imagen y la del banco, el parecido es muy grande. En la imagen derecha está un poco mayor, pero la forma del pelo, la mirada, un ligero estrabismo también, la postura… es muy muy parecido.

Además, leo en su biografía que Neville trabajó para el ABC, y eso aclara muy bien la relación con mi abuelo, pues eran colegas colaboradores del mismo periódico. Si a eso sumamos que vivió en La Granja un tiempo… parece que ahora sí que está más claro.

La foto no pudo ser antes de 1930, que es cuando volvió de Hollywood, ni después del 36, que no estaban para fotos.

No es Buñuel, vale, pero no deja de ser un personajazo, de esos que crean los periodos de guerra y los hijos de la aristocracia.

Si aplicamos la propiedad transitiva (esa del cole): Chaplin-Neville-Buñuel-mi abuelo-yo. Eso quiere quiere decir que me relaciono con Chaplin… ¿o no?

Resuelto el misterio de los cuadros del Palacio

Historia de unos cuadros del palacio de La Granja

Aquí traigo dos misterios en uno:

¿Cómo llegó este cuadro del Palacio Real de La Granja a mi casa?

¿Cómo está pintado, siendo una superficie convexa?

PRIMERA PARTE: LA RELACIÓN DE MI FAMILIA CON LA CORONA ESPAÑOLA

(Dicho así parece algo)

La historia comienza en Asturias en 1875, aproximadamente. Mi bisabuelo Ramón Menéndez Rodríguez, nace en Asturias en una familia de campesinos pobres. Sin dinero, ni estudios, ni profesión y -encima- con enorme timidez, decide irse con su hermano a buscarse la vida a «la Corte».

Los primeros tiempos en Madrid fueron durísimos, durmiendo en la calle y pasando hambre. Su única salida fue ir al ejército, donde debido a su altura, pudo ingresar en el cuerpo de alabarderos, que exigía 1,69 mínimo. Mucho para la época, aquí está el reglamento que lo exigía:

El cuerpo militar de Alabarderos, tiene más de 500 años y estaban dedicados a protección de los monarcas. Quien reinaba en esa época era Alfonso XII y su hermana era la Infanta Isabel de Borbón. A quien le interese la historia de este pueblo, le cuento que el restaurador de la monarquía fue el general golpista Martínez Campos, quien recibió como premio el bosque de «La Mata de la Sauca», que entonces era parte del Real Sitio.

A esta infanta -como a mí- le encantaba La Granja de San Ildefonso y pasaba muchos meses en el palacio (eso tampoco me importaría a mí). Mi bisabuelo Ramón trabajó a las órdenes de la Infanta y vivió en las casas junto al palacio (otra cosa que molaría). Allí conoció a la que sería mi bisabuela y gracias a eso estás leyendo esta historia.

Además de alabardero, mi bisabuelo tenía ratos para ser novillero. Curiosamente, el otro bisabuelo -Severiano- también, como se muestra en este cartel en serigrafía de una becerrada, presidida por la jefa de mi bisabuelo, Doña Isabel.

La infanta debió apreciar a su alabardero Menéndez, como muestra la siguiente foto, dedicada a Ramón en 1919. Otra forma de manifestar su aprecio fue regalarle cuatro cuadros, de tantos que había en manos de la corona. Ya sabes entonces cómo llegaron hasta mi casa. Por cierto, en la foto se entiende por qué le llamaban «la Chata».

Esta foto está hecha con trampantojo, el fondo es falso. Los borbones tienen fondos de sobra (en todos los sentidos), supongo que fue a un estudio de fotografía porque las cámaras de entonces eran poco móviles.

Este es el uniforme de alabarderos, frente al palacio de Oriente en Madrid.

Aquí los puedes ver desfilando en La Granja.

Se puede apreciar la alabarda, una pica temible, con hacha y gancho.

En 1931 la Segunda República abolió la monarquía y el cuerpo de alabarderos. Luego, ambos volvieron.

Cafetera de mi bisabuelo, imprescindible para las noches de guardia.

Es muy curiosa, se pone al fuego, el agua sube al depósito superior y entonces se invierte para servirlo.

SEGUNDA PARTE: ANÁLISIS DEL CUADRO

El cuadro es convexo y tiene un cristal totalmente pegado. ¿Cómo puede ser?

Está pintado con la técnica de «vidrio invertido» . Se pinta directamente sobre el vidrio y al revés que un óleo normal, es decir, se hacen primero los detalles y reflejos y al final de todo, el fondo. No puedes hacer correcciones y se pinta delante de un espejo. Exige mucha precisión y planificación de la obra, un cuadro así puede requerir cientos de horas de trabajo. Tiene la ventaja de conseguir más brillantez de los colores y mejor duración que sobre un lienzo de tela. Lamentablemente no está firmado, si no, valdría una pasta.

El estilo es flamenco, con un paisaje romántico inventado, pues esa ermita se inundaría en ese lugar y ese puente se caería con un arco tan abierto. La perspectiva está bastante bien, aunque el tamaño de la ermita me parece grande en comparación a los personajes del primer plano, según este esquemita:

¡Hasta el próximo misterio!

Resuelto el misterio del plato de cerámica

¿Cómo llegó un diseño de cerámica armenia a la casa de mis suegros en Madrid? Otro curioso misterio de «arqueología casera» resuelto.

Nunca me había fijado en ese plato, después de más de cuarenta y cinco años pasando por esa casa… pero algo me recordó a un baldosín que yo mismo pinté en un taller en la tienda museo de la familia Balian en Jerusalén

El de la derecha es el mío, claro… pero la forma de las flores, los colores, las hojas, el motivo de pájaros fantásticos… se parecía al profesional. ¿Una casualidad? Pues sí,…

El plato fue comprado mis suegros, en los años 70. Por detrás está la marca de un taller de Toledo: «Cerámica Aguado».

¿Cómo llegó ese diseño Armenio a un taller de Toledo?. Pues ese taller es de un ceramista muy famoso, José Aguado (si yo no le conocía es que era bueno). Las cerámicas de ese taller no son las «típicas de Toledo»: Las cerámicas de José Aguado se inspiran en motivos persas Sasánidas, islámicos, mudéjares o bien en las delicadas creaciones del mundo oriental.

Vale, entonces las cerámicas se parecen porque efectivamente tienen el mismo orígen: Armenia. ¿Pero cómo llegaron los Armenios a Jerusalén?. En 1919, El Imperio Británico había reemplazado al Imperio Turco como potencia colonial en Palestina y se propuso renovar los azulejos vidriados de la Mezquita de Al Aqsa, que eran de origen turco. Para ello, tres familias ceramistas fueron contratadas por su gran experiencia de su taller de Kutahya (Turquía). Esos ceramistas eran Armenios que habían huido del genocidio armenio en 1915.

Bandera armenia y cartel recordatorio del genocidio en la ciudad vieja de Jerusalén.

Al final, a los musulmanes no les gustó la idea de que unos cristianos trabajaran en uno de sus lugares más sagrados, pero encontraron trabajo en muchas iglesias y edificios civiles. Como tampoco podían volver a Turquía, ni siquiera a una Armenia en guerra en ese momento, se quedaron en Palestina. Después del 48 y la creación del Estado de Israel, alguno de esos ceramistas tuvo que marcharse.

El estilo del plato nos recuerda a un arte más oriental (Armenia es parte del llamado «Oriente Próximo»). Esto es porque los armenios aprendieron la cerámica vidriada de los persas, de cuyo imperio formaron parte durante un tiempo de su tremenda historia. El significado de las aves se relaciona con la inmortalidad, parece que ha funcionado con un pueblo que tiene más de 3.000 años de historia.

Para rematar esta historia tan curiosa, traigo aquí otras dos piezas: la de la derecha (ya se nota) también la hice en aquel taller de la familia Balian, precisamente porque me recordaba a la otra, que me regalaron en un viaje a Gaza. Las granadas eran un motivo clásico de la cerámica Armenia, ahora hay otro tipo de granadas en Gaza…

Epílogo: encontré en internet una cerámica igual a esta de mis suegros, fue vendida por 235 € como «cerámica española», ahora sabemos que no era tan española…

Resuelto el misterio de las Galletas «Belgas»

Mi abuela Isabel, de La Granja (Real Sitio de San Ildefonso, ahora), fue quien nos enseñó a hacer estas galletas. Entonces no nos preguntábamos el origen del adjetivo «Belga». Esta es la curiosa historia…

Las galletas se hacían con un molde de hierro en la cocina de carbón, directamente sobre el fuego. Aun recuerdo el olor a vainilla y mantequilla, el calor y las quemaduras, el golpe del molde con la placa de acero, la aventura que era encender el horno y lo que manchaba el carbón.

Este es el aspecto de las galletas, parecidas a un «gofre» (más bien al revés).

La foto es del blog de mi prima Marta, que luego menciono.

Ese molde fue robado en casa de mi abuela en unas obras de reforma. Y, al perder el molde, se dejaron de hacer galletas.

Mi abuela falleció, pasaron muchos años y las galletas se olvidaron en mi familia. Hasta un viaje al Norte de Europa… Beatriz (mi mujer) entró en una tienda de antigüedades y me dijo: «tienes que ver esto». Allí me encontré colgada del techo ¡un molde igual al que usaba mi abuela!. Evidentemente lo compré y es el que actualmente cuelga de nuestra cocina:

Vale, teníamos el molde, pero había que recuperar la receta. Mi madre aún se acordaba y la escribió en un recetario que ella misma encuadernó:

Recuperar esas sensaciones fue una fiesta para la familia, en especial para mi padre…

Otra carambola curiosa es que una mis socias de entonces, Sophie, que es belga, me copió un libro de recetas antiguas de su familia cuando le conté esta historia. Allí estaba una receta muy parecida, observad el molde que dibujan al final:

Pero aun no he aclarado lo de «belgas». Sigamos.

«En los años 30 del siglo pasado, llegaron a la fábrica del Real Sitio unos artesanos manchoneros procedentes de Bélgica.  Eran unos trabajadores del vidrio que hacían los manchones o formas de vidrio cilíndricas que luego se recortaban para producir vidrio plano. Los moldes se fabricaron en la fundición de la fábrica, pues también realizaban los moldes para los recipientes de cristal que luego se llenaban del  vidrio fundido.»

Esto lo he sacado del excelente blog de cocina de mi prima Marta, que también cuenta parte de su origen y aporta su receta:

https://www.lasrecetasdemartuka.com/2012/05/galletas-belgas.html

Entonces, la explicación es que las mujeres de esos trabajadores belgas, hacían sus galletas tradicionales y enseñaron a las mujeres del pueblo. De ahí el nombre, claro.

Por cierto, la presencia de estos trabajadores europeos, con ideas más avanzadas en cuanto a derechos laborales y en un ambiente de luchas revolucionarias, impulsó el movimiento sindical en La Granja mucho antes que en otras zonas de España.

Por cierto que esos trabajadores tenían buenas razones para defender sus derechos, trabajar en el vidrio era una profesión de riesgo. Aquí he encontrado un estudio de ello : «Evolución de las relaciones laborales en la fábrica de cristales del Real Sitio» https://uvadoc.uva.es/bitstream/handle/10324/63780/TFG-N.%202276.pdf?sequence=1

Y si os gustan las historias y fotos antiguas de La Granja y su fábrica, palacio e historia, aquí un extraordinario blog: https://arqueologiadeimagenes.blogspot.com/search?q=f%C3%A1brica

Presentación comercial de otras galletas belgas. La receta tradicional es sin chocolate, imaginad el molde…

Si alguien quiere probar a hacer galletas le dejo el molde, vale con las cocinas de inducción. Pero debes tener mucho cuidado al darle la vuelta…

Resuelto el misterio del objeto de la pared de la iglesia

Tercera publicación de la serie «Misterios resueltos».

Estábamos pasando unos días en casa* de unos amigos en Mesones (Guadalajara) y fuimos a dar un vistazo a la iglesia del Pueblo, sin ninguna expectativa ni información previa. El edificio merece una visita y tiene una historia relevante para un pueblo tan pequeño.

Rodeamos el templo por si hubiera algo interesante y mi amigo Juanja encontró este objeto en un agujero de la pared posterior:

No teníamos ni idea qué podría ser. Era de color piedra caliza y pesaba bastante. Las rayitas circulares que indicaban que era alguna cosa fabricada, no una piedra. ¿Qué podría ser? ¿Tal vez un fósil? La iglesia fue construída en el siglo XV, así que podían haber ocurrido muchas cosas ahí.

Volví a casa, la raspé un poco y apareció el color gris del plomo. Esta cosa estaba recubierta de caliza por la disolución de la piedra durante años. Al saber que era de plomo y la forma convexa de la punta ya daba muchas pistas… era una bala, sin duda. Pero una bala rara, antigua, pero no tanto como las redondas de mosquete del S. XVII, ni tampoco una bala moderna, que no tienen esas estrías. Seguí buscando imágenes de balas en internet hasta que dí con ella: es una bala «Minié». No es que sea una «e» pequeña, sino el apellido del tipo que la inventó en 1849.

Estas balas se cargaban por el cañón (avancarga) de fusiles o mosquetes. Este proyectil mejorado supuso un ahorro enorme de plomo y pólvora, pues los viejos fusiles de ánima lisa y bala redonda necesitaban unas ¡3.000! balas (no perdigones) para matar a un enemigo. Para compensar esta ineficiencia, se empleaba la bayoneta, que raramente fallaba. Con las nuevas balas, se conseguía mucha mayor precisión y alcance, además de un efecto más devastador en el cuerpo. Todo esto lo he leído en este artículo, que hay frikis para todo. Vamos, que el señor Minié debería estar en la lista de malvados de la humanidad.

Bien, ya estaba claro entonces que era una bala de finales de siglo XIX, ¿pero cómo llegó hasta allí, la pared de la iglesia de un pequeño pueblo de Guadalajara?. Sigamos con la investigación…

Según el artículo citado, esta bala era la usada por el ejército español, pues tiene 14,1 mm de diámetro. Por otro lado, estas balas sólo se usaron entre 1849 y 1880, más o menos. Por tanto, no podría haber sido en la guerra de la Independencia, que terminó en 1814. Ni la primera guerra carlista, que terminó en 1849, el año que se inventó esa bala. Ni menos aún en la Guerra Civil de 1936-39, salvo que alguien hubiera sacado el fusil del tatarabuelo.

Entonces, ¿qué guerras hubo en esa época y lugar?. Pues creo que sólo queda la tercera guerra carlista, que llegó hasta Cuenca y podría haber pasado por esa zona de Guadalajara en su camino de llegada o regreso desde el Norte. Parece que el ejército «Isabelino» comenzó a usar estas balas y eso le dió una gran ventaja, como he explicado antes.

Impactos en la pared de la iglesia

Recomiendo el ejercicio interesante, aunque un poco morboso, de dedicarse a buscar balazos en las paredes de las iglesias.

Fachada trasera de la iglesia de Mesones.

Pues esto es todo, aunque hay mucho más que se podría contar sobre armas y guerras en esta época tremenda y demasiado olvidada. Si alguien conoce algo más que pueda ayudar a complementar este pequeño estudio, se agradecería la contribución.

* Y con permiso, un poco de spam: os recomendamos el excelente casoplón rural de mis amigos:Los Cipreses de Mesones

Para saber más sobre el pueblo de Mesones: ¡tiene un libro y todo!

Y eso no es todo: Turismo de Batallas en Guadalajara, que parece gente muy pacífica, pero han estado 300 años de batallas.

RESUELTO EL MISTERIO DE LA PIEDRA ESCRITA

Esta piedra está en mi pueblo, San Ildefonso (La Granja, vamos). Sin duda es muy antigua y tiene una inscripción apenas visible.

Desde hace años, intenté descifrar lo que ponía, pero parecía muy borrado y me olvidé. Estando en una Cañada de Merinas, pensé que tendría algo que ver con distancias o rutas.

La semana pasada estábamos comiendo allí, miré la piedra un poco distraído y de repente, me di cuenta que las letras estaban muy claras. Debido a la inclinación del sol, las sombras resaltaban las letras. Fue una visión de esas tipo «Indiana Jones», donde justo la luz está en el momento adecuado.

Este es el texto:

ACOTADO SE PROIBE EL PASO Y GABAR

Vamos a analizar un poco la inscripción

ACOTADO: Esta piedra marca la entrada a la Mata de la Sauca. Mata es bosque, en castellano antiguo (y en portugués actual). Este enorme bosque era parte del Patrimonio del Real Sitio, pero Alfonso XII se lo regaló al general golpista Martínez Campos, como premio por devolverle el reino tras acabar con la Primera República en 1874. Supongo que esa piedra se puso en ese momento, pues esa chapucilla no sería digna de una señal real.

PROIBE: Me dice mi cuñada Raquel, que es filóloga y muy lista, que es un error porque Prohibir viene del Latín «prohibere». Si te dedicas a grabar en piedra, mejor consulta con tu cuñada antes.

EL PASO: esta prohibición ha provocado años de litigios, porque tradicionalmente este bosque estaba atravesado por caminos para acceder a la sierra. Todavía no está resuelto, creo

GABAR: Casi de inmediato lo pillé, pero hay que ser de por allí para entenderlo. Si miras en un diccionario o en Google, te encontrarás con cosas como prostitutirse o alardear, nada coherente con una piedra en mitad del campo.

Gabar no puede ser otra cosa que lo que hacían los GABARREROS, que es recoger leña seca del monte. Es algo que estaba permitido en los bosques reales, por eso, esta piedra necesitaba poner claro que el nuevo propietario no lo permitía. En este sentido, puede proceder de Gabarro, cosa pesada, según la RAE. Y, de ahí, debieron inventarse el verbo «gabar» que, por lo visto, solo existe en mi pueblo.

Más información sobre los gabarreros en un excelente Blog sobre La Ganja:

https://arqueologiadeimagenes.blogspot.com/search/label/gabarreros

Y esto no termina aquí, mi amigo Álvaro me cuenta que palabras gabar y gabarrero, puede que tengan un origen navarro, de Gabarra, embarcación para trasladar madera, que proviene del Euskera Kabarra, ya que San Ildefonso fue colonizado por madereros, procedentes de Navarra. No es coincidencia, entonces, la tradición de concurso de corte de troncos con hachas de Valsaín.

Si queréis visitar la Piedra: aquí está, detrás de la Casa de las Flores, el antiguo invernadero de los Jardines de Palacio.