Resuelto el misterio del plato de cerámica

¿Cómo llegó un diseño de cerámica armenia a la casa de mis suegros en Madrid? Otro curioso misterio de «arqueología casera» resuelto.

Nunca me había fijado en ese plato, después de más de cuarenta y cinco años pasando por esa casa… pero algo me recordó a un baldosín que yo mismo pinté en un taller en la tienda museo de la familia Balian en Jerusalén

El de la derecha es el mío, claro… pero la forma de las flores, los colores, las hojas, el motivo de pájaros fantásticos… se parecía al profesional. ¿Una casualidad? Pues sí,…

El plato fue comprado mis suegros, en los años 70. Por detrás está la marca de un taller de Toledo: «Cerámica Aguado».

¿Cómo llegó ese diseño Armenio a un taller de Toledo?. Pues ese taller es de un ceramista muy famoso, José Aguado (si yo no le conocía es que era bueno). Las cerámicas de ese taller no son las «típicas de Toledo»: Las cerámicas de José Aguado se inspiran en motivos persas Sasánidas, islámicos, mudéjares o bien en las delicadas creaciones del mundo oriental.

Vale, entonces las cerámicas se parecen porque efectivamente tienen el mismo orígen: Armenia. ¿Pero cómo llegaron los Armenios a Jerusalén?. En 1919, El Imperio Británico había reemplazado al Imperio Turco como potencia colonial en Palestina y se propuso renovar los azulejos vidriados de la Mezquita de Al Aqsa, que eran de origen turco. Para ello, tres familias ceramistas fueron contratadas por su gran experiencia de su taller de Kutahya (Turquía). Esos ceramistas eran Armenios que habían huido del genocidio armenio en 1915.

Bandera armenia y cartel recordatorio del genocidio en la ciudad vieja de Jerusalén.

Al final, a los musulmanes no les gustó la idea de que unos cristianos trabajaran en uno de sus lugares más sagrados, pero encontraron trabajo en muchas iglesias y edificios civiles. Como tampoco podían volver a Turquía, ni siquiera a una Armenia en guerra en ese momento, se quedaron en Palestina. Después del 48 y la creación del Estado de Israel, alguno de esos ceramistas tuvo que marcharse.

El estilo del plato nos recuerda a un arte más oriental (Armenia es parte del llamado «Oriente Próximo»). Esto es porque los armenios aprendieron la cerámica vidriada de los persas, de cuyo imperio formaron parte durante un tiempo de su tremenda historia. El significado de las aves se relaciona con la inmortalidad, parece que ha funcionado con un pueblo que tiene más de 3.000 años de historia.

Para rematar esta historia tan curiosa, traigo aquí otras dos piezas: la de la derecha (ya se nota) también la hice en aquel taller de la familia Balian, precisamente porque me recordaba a la otra, que me regalaron en un viaje a Gaza. Las granadas eran un motivo clásico de la cerámica Armenia, ahora hay otro tipo de granadas en Gaza…

Epílogo: encontré en internet una cerámica igual a esta de mis suegros, fue vendida por 235 € como «cerámica española», ahora sabemos que no era tan española…

Resuelto el misterio de las Galletas «Belgas»

Mi abuela Isabel, de La Granja (Real Sitio de San Ildefonso, ahora), fue quien nos enseñó a hacer estas galletas. Entonces no nos preguntábamos el origen del adjetivo «Belga». Esta es la curiosa historia…

Las galletas se hacían con un molde de hierro en la cocina de carbón, directamente sobre el fuego. Aun recuerdo el olor a vainilla y mantequilla, el calor y las quemaduras, el golpe del molde con la placa de acero, la aventura que era encender el horno y lo que manchaba el carbón.

Este es el aspecto de las galletas, parecidas a un «gofre» (más bien al revés).

La foto es del blog de mi prima Marta, que luego menciono.

Ese molde fue robado en casa de mi abuela en unas obras de reforma. Y, al perder el molde, se dejaron de hacer galletas.

Mi abuela falleció, pasaron muchos años y las galletas se olvidaron en mi familia. Hasta un viaje al Norte de Europa… Beatriz (mi mujer) entró en una tienda de antigüedades y me dijo: «tienes que ver esto». Allí me encontré colgada del techo ¡un molde igual al que usaba mi abuela!. Evidentemente lo compré y es el que actualmente cuelga de nuestra cocina:

Vale, teníamos el molde, pero había que recuperar la receta. Mi madre aún se acordaba y la escribió en un recetario que ella misma encuadernó:

Recuperar esas sensaciones fue una fiesta para la familia, en especial para mi padre…

Otra carambola curiosa es que una mis socias de entonces, Sophie, que es belga, me copió un libro de recetas antiguas de su familia cuando le conté esta historia. Allí estaba una receta muy parecida, observad el molde que dibujan al final:

Pero aun no he aclarado lo de «belgas». Sigamos.

«En los años 30 del siglo pasado, llegaron a la fábrica del Real Sitio unos artesanos manchoneros procedentes de Bélgica.  Eran unos trabajadores del vidrio que hacían los manchones o formas de vidrio cilíndricas que luego se recortaban para producir vidrio plano. Los moldes se fabricaron en la fundición de la fábrica, pues también realizaban los moldes para los recipientes de cristal que luego se llenaban del  vidrio fundido.»

Esto lo he sacado del excelente blog de cocina de mi prima Marta, que también cuenta parte de su origen y aporta su receta:

https://www.lasrecetasdemartuka.com/2012/05/galletas-belgas.html

Entonces, la explicación es que las mujeres de esos trabajadores belgas, hacían sus galletas tradicionales y enseñaron a las mujeres del pueblo. De ahí el nombre, claro.

Por cierto, la presencia de estos trabajadores europeos, con ideas más avanzadas en cuanto a derechos laborales y en un ambiente de luchas revolucionarias, impulsó el movimiento sindical en La Granja mucho antes que en otras zonas de España.

Por cierto que esos trabajadores tenían buenas razones para defender sus derechos, trabajar en el vidrio era una profesión de riesgo. Aquí he encontrado un estudio de ello : «Evolución de las relaciones laborales en la fábrica de cristales del Real Sitio» https://uvadoc.uva.es/bitstream/handle/10324/63780/TFG-N.%202276.pdf?sequence=1

Y si os gustan las historias y fotos antiguas de La Granja y su fábrica, palacio e historia, aquí un extraordinario blog: https://arqueologiadeimagenes.blogspot.com/search?q=f%C3%A1brica

Presentación comercial de otras galletas belgas. La receta tradicional es sin chocolate, imaginad el molde…

Si alguien quiere probar a hacer galletas le dejo el molde, vale con las cocinas de inducción. Pero debes tener mucho cuidado al darle la vuelta…